sábado, 9 de enero de 2016

huesos rotos

Era la mágica noche de Reyes. Mientras los niños felices se aseguraban de que sus zapatillas aguardaran boquiabiertas y ansiosas su regalos bajo el árbol de  luz, yo encerraba todo mi dolor en una jaula de huesos rotos que coloqué junto al escaño a la puerta de la casa. Era la noche de Reyes y no pedía ningún presente. Tan solo quería que se llevaran lejos de mí aquella jaula de huesos rotos que tanto dolor encerraba dentro.
Por fin el sueño reparador acarició mi frente.


Y entonces apareció ella, la enviada, hermosa criatura envuelta  en bordados de vivos colores y con aquel mono sobre sus hombros morenos que  decoraba con flores su cabellera , infinita liana convertida en selva que arrancaba de sus cejas para trepar al blanco lienzo del techo.
Y me habló. Y me dijo que no podía llevarse mi dolor, a dónde, para quién,…?
._Es tuyo. Aprende de él ahora que está contigo, te hace fuerte, te reta, te hace débil, te enseña, te humilla y te muestra el rostro de aquellos que en verdad te aman. Árbol de la esperanza, mantente firme.  Me llamo Magdalena Carmen y sé de lo que hablo.


Noté que un puñal de hielo se clavaba entre mis costillas. Desperté. El Día de Reyes amaneció sin niños en los parques. Colgué mi jaula de huesos rotos al solaire en el balcón. Dentro de ella el pájaro azul de mi dolor entonaba una triste y hermosa canción de amor.

jueves, 5 de noviembre de 2015

lunes, 26 de octubre de 2015

haiku



Y dijo el chamán

un lado te hará crecer

el otro menguar






Pero de todos los hongos que vi, uno me atrajo de forma especial. Se trata de la amanita muscaria, cuyo color escarlata iluminaba la penumbra que reinaba bajo la copa de los árboles.

Durrell, Gerald “Cómo cazar a un naturalista aficionado”




lunes, 12 de octubre de 2015

tierra y mar



La línea del horizonte parte en dos mi emigrado corazón.
Al norte, un mar que apareció sin fondo por primera vez en mi retina inundándome de asombro.
El primer plano es la imagen del regreso sereno al olor del pasto seco y al sonido de esquilas de mi infancia.
Desde entonces soy salitre en la boca y noche estrellada.



viernes, 9 de octubre de 2015

La sementera. LUIS CHAMIZO


«Cacho e tierra que tienes entrañas
que moldean la entraña del pueblo.
Cacho e tierra que ordeñas y endulzas
y cuajas el agrio süor del labriego:
Yo te traigo la güena simiente,
la flor del granero:
trigo rubio, más rubio que el oro
que d'América trajo el agüelo;
trigo rubio que en pan convirtiera
la Jambre, si Amor no anduviera por medio.


Ten allá. Y en la paz de tus surcos,
y al calor maternal de tus senos,
que brote, que brote. Que tallos lustrosos
saluden, airosos, al paso del viento,
mostrando gozosos hermosas espigas,
Y aluego
cuando al sol el jocino relumbre
terrible, siniestro,
que humildes agachen sus testas de oro
como sí el jocino les pidiera un beso.




Cacho e tierra que tienes entrañas
que moldean la entraña del pueblo:
Dios te salve de grama y cenizo,
Dios te salve de la ira del trueno,
Dios te salve del hombre sin nombre
que trunca, cobarde y brutal, tus empreños;
Dios te salve de hechizo de bruja,
Dios te salve del ala del cuervo,
que trueca en negrillo la espiga que toca
¡Dios te salve y te dé buen tempero!»





martes, 6 de octubre de 2015

Intemperie



Se desplazaban sobre el suelo pedregoso a un ritmo tan lento que ni tan siquiera levantaban polvo.
Allí por donde pasaban,  los restos de surcos y eras les hablaban de desolación.
Besanas lavadas [...] Huertas viejas como tablas de lavar y pedernales desprendidos de los trillos con sus bordes afilados y su aspecto ceroso.


Caminó sobre los terrones duros en busca del burro, que pacía sobre recuerdos de viejos surcos.
Vestigios de que alguien estuvo allí antes que ellos intentando arrancarle al llano algo que seguía guardando con celo.
 Intemperie. Jesús Carrasco.

lunes, 21 de septiembre de 2015

fotopoema



pasa el tiempo inexorable
 una encina de tronco recio
se asoma al mundo
por la ventana del abandono.
¡Ay, molinos del Almonte
 que ya no muelen!





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