martes, 1 de octubre de 2019

ACATANGA



Acatangas, Scarabaeus

En la historia de la humanidad muchos han sido los animales venerados por las diferentes culturas, pero pocos de tan pequeño tamaño y de tan gran importancia como los escarabajos en el Antiguo Egipto.

El escarabajo era portado como amuleto de vida y poder que representaba al Sol naciente y la resurrección, al encerrar dentro de su naturaleza el principio del eterno retorno. Un talismán invocando el dios que llevo en el corazón, el que cuida mi cuerpo.

Durante la vida proporcionaba protección contra el mal, mientras que en la muerte, quien lo portaba adquiría la posibilidad de resucitar y alcanzar la vida eterna.


acatanga, amarasacatanga, amasa masa masa, aaaaaeeee.

equetengue, emeresequetengue, emese mese mese, eeeeiiii.

iquitingui, imirisiquitingui, imisi misi misi, iiiiiooooo.

ocotongo, omorosocotongo, omoso moso moso, oooouuuu.

ucutungu, umurusucutungu , umusu musu musu, uuuuaaaa

haiku



clarín de otoño
el azafrán dorado
de la escombrera

sábado, 7 de septiembre de 2019

Las faldriqueras de la abuela


Qué dirían mis abuelas si me vieran.
Siempre con higos pasos en sus faldriqueras.
Recompensa al beso y la caricia.
Qué daría por que mis abuelas me vieran.
Higos, sol, hinojo y harina. Ráscate la faldriquera, abuela.
Ángela, Paula… Las diosas que ofrecen alimentos.
Se llevan las arrugas de sus manos a la faldriquera y …
Asombro de amor y miel para la boca de un niño.


Nota de autor: Nunca el dinero hizo la felicidad.
Me siento  obligado a pagar el impuesto de sucesiones.  

martes, 27 de agosto de 2019

viernes, 26 de julio de 2019

Orquídea

Cuando cultivar la belleza
es un acto revolucionario
 de supervivencia





domingo, 21 de julio de 2019

¡Qué estaremos criando!




Lleva ya demasiado rato llorando, gimiendo con un llanto que suena a premeditado y meticulosamente estudiado.  Un berrinche. Si hay algo insoportable y que siempre me supera es el llanto de los niños. Nuestra especie ha sido diseñada para que no sólo sea la madre quien cuide a las crías; por eso todos respondemos a su llanto. Me acerco desesperado a la ventana intentando distinguir el lugar exacto y tal vez, la razón que nos perturba.  Es entonces cuando oigo al niño  a voz en grito:
_¡¡¡ Lo quiero ahora !!!!
No hay más que hablar. Tan solo se trata de una urgencia innecesaria en alguien que por lógica tendrá todo el tiempo del mundo.   Cierro la ventana y regreso a mis asuntos. Recuerdo una frase tantas veces escuchada en casa, siempre en boca de los mayores.
¡Qué estaremos criando!

domingo, 2 de junio de 2019

El corazón del emigrante


TIERRA Y MAR

La línea del horizonte parte en dos mi emigrado corazón.
Al norte, un mar que apareció sin fondo por primera vez en mi retina inundándome de asombro.
En primer plano, la imagen del regreso sereno al olor del pasto seco y al sonido de esquilas de mi infancia.
Desde entonces soy salitre en la boca y noche estrellada.


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