sábado, 3 de febrero de 2018

Llamo al toro de España


Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.
Despiértate.
Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.
Levántate.
Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,
enarbola tu frente con las rotundas hachas,
con las dos herramientas de asustar a los astros,
de amenazar al cielo con astas de tragedia.
Esgrímete.
Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.
Desencadénate.
Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.
Yérguete.
No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.
Víbrate.
No te van a absorber la sangre de riqueza,
no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.
Revuélvete.
Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar
Truénate.
No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.
Abalánzate.


Revuélvete.
Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
este toro que dentro de nosotros habita:
partido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.
Atorbellínate.
De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha,
brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.
Sálvate.
Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.
Sálvate.

MIGUEL HERNÁNDEZ

jueves, 1 de febrero de 2018

El brasero de picón






Tío Pedro ya tiene su brasero de picón echao.
- Caliéntate las manos, Benito.
-¡Qué cosa será! ¡Qué agustito, chacho! Así luego no hay quien te levante de la mesa camilla.

Un paisano cruza calle abajo. ¿Dónde vais con el brasero, que eso ya no se lleva!

- Sí, pues Pedro sí se lo lleva, le responde tío Benito.
- No, si te parece lo dejo aquí en metá la calle. Habrá que llevarlo a la tarimilla. Te crees que es chica!
- A lo mejor lo dice por eso del monóxido, Pedro. O que tiene contrato con las eléctricas, vete tú a saber.
-Anda y vámonos pa dentro, que éste ya está prendío. Coje la badila y la alambrera.¡Verás qué cabrillas!


martes, 12 de diciembre de 2017

haiku




por beber sangre
secos están los juncos
de la laguna



luce la rama
barba de tres inviernos
sin afeitarse



miércoles, 6 de diciembre de 2017

haiku




si no te siente

el corazón del hombre

se vuelve duro





***


dejando huellas

camina el otoño

sobre pamplinas






viernes, 1 de diciembre de 2017

la radio de piedra


Juan Herrera
AdN Alianza de Novelas

Si os pica la curiosidad no dudéis en leer esta  novela porque os vais a llevar una agradable sorpresa  con esta  joyita literaria que, sin grandes alardes estilísticos y de lenguaje llano  pero fino y sutil,  es capaz de convertir la tristeza en belleza y de hacernos reir sin pretenderlo porque no está exenta de crítica social.

Aquí van unas cuantas frases de las muchas que te puedes encontrar leyendo
la radio de piedra:

 “La radio era la onza de chocolate del áspero bocadillo de los pobres”

“fue un mes de julio tan insoportable que para entretener a las moscas alguien organizó una guerra”

“En las guerras los niños o  lo pasan  muy mal o lo pasan  muy bien. No hay término medio. Cuando no los matan ni los bombardean ni los dejan huérfanos lo pasan bien. En las guerras los mayores les dejan en paz porque están demasiado ocupados pasando miedo”

“Un juez, incluso el más corrupto, tratará siempre de mantener las formas. En eso, los jueces y las fajas de las señoras se parecen mucho”.


La radio de piedra es una bella historia contada con ternura. Más contada que escrita porque toda ella es un homenaje a la comunicación oral. Fácil de leer.

Desfilan por la novela una serie de personajes de pueblo  que pronto haremos nuestros porque son reconocibles; el alcalde, el nuevo cura, el inventor de el arradio, el poeta, las beatas, las hermanas Lombrices, su padre el tío Lombriz peón caminero, El ciego Dimas, Abelito el mendigo tonto, Petra, la urraca de la tía Dorotea, el sacristán….
 Habitantes de un pequeño pueblo  al que la guerra civil solo llega de refilón porque no permiten que se les acerque más de la cuenta. Se juntan alrededor de la única radio del pueblo para escuchar por boca de el Águila lo que sucede en el frente. Pasa el tiempo. Un contingente de alemanes que ayudan a Franco se establece cerca del pueblo y algo cambia.

 Se lee de un tirón y he disfrutado mucho leyéndola. Por eso os la recomiendo.

¡Ah, sí! Su autor es Juan Herrera, toledano que a lo largo de su vida ha tocado muchos palos: dibujo, humor, circo, flamenco, radio, televisión, publicidad, guionista. Éxitos televisivos como  Humor amarillo y el hormiguero  son programas que le pueden reconocer su buen hacer en este campo. Esta es su primera novela y no está nada pero nada mal.

No sé por qué me da la impresión de que pronto veremos  La radio de Piedra convertida en una serie televisiva al estilo de aquellas famosas Crónicas de un Pueblo que en la nostálgica infancia de un maqueto como yo me acercaban a mis orígenes, mis raíces, mi pueblo lejano, mi Aldea.

viernes, 17 de noviembre de 2017

haiku



pero este año
qué extraño y azul
es el otoño



cómo refresca
el camino del agua
entre pamplinas


jueves, 2 de noviembre de 2017

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