domingo, 20 de mayo de 2018

la leyenda de la manzanilla

En una isla de manzanilla nacieron cuatro hermanas:
 la Salud, la Fuerza, la Calma y la Paciencia


     Hace mucho tiempo, cuando los Mapuches vivían en las tierras frías del Sur, un puma enorme acechaba constantemente  su poblado. Durante la noche se escondían en sus chozas y al llegar el amanecer no se alejaban demasiado.

     Un día, los niños del pueblo  enfermaron. No comían y tenían dolores de estómago. Como el puma siempre rondaba cerca nadie podía ir a pedir ayuda a otros pueblos vecinos. Una joven mamá, triste porque su hija no se recuperaba, decidió alejar al puma del lugar. Se puso un hermoso vestido blanco, se colgó collares, se colocó brazaletes y una cinta de color amarillo que sujetaba su hermosa cabellera. Esperó a que llegara la noche. 


     Entonces salió al medio del campo y en un lugar muy visible se quedó quieta y en calma. No tuvo que esperar mucho. La ropa y los adornos pronto llamaron la atención del fiero animal, que comenzó a perseguirla.

     La joven madre corrió y corrió, intentando llevar al puma lo más lejos posible. Cuando ya no pudo seguir, desfallecida, se arrodilló y levantó sus brazos agradeciendo a los dioses la ayuda que le había permitido apartar el peligro de su gente. 

   Los dioses quisieron premiarla por su sacrificio y, en el momento en que el puma se abalanzaba sobre ella, la convirtieron en una planta medicinal de pequeñas flores con hermosos pétalos blancos y un radiante disco amarillo en su centro.


   Así fue como los dioses crearon la manzanilla y como los hombres, usando esta planta, curaban a sus hijos, desde tiempos inmemoriales, cuando los Mapuches aún vivían libres en las tierras del Sur.



martes, 24 de abril de 2018

Otra tarde más


 Es una tarde sin cielo en el Curandero. La canícula que sopla de levante se lo ha tragado.
Sólo tierra verde de hierba, habas y flor del romero.
El sol cansado trastumba por el Chaparral. Sentado en la silla de enea, junto al pozo, observas a tu hijo que riega los plantones de las tomateras.

 Un padre que contempla embelesao a su hijo.  No siempre pudo suceder así con todos. La muerte no da tregua. Dichosos nosotros.

- Recuérdame que te limpie un poco esas botas antes de irnos, padre.
- No te dejes fuera el semillero de las lechugas.¡ Qué bonito está el campo…. para pasearlo!

Visita inesperada. Rubio se le acerca prudente pero zalamero. La tarde se viste de caricias. Ni una sola rendija de tu alma está dormida. ¡Has amado tanto!

-Padre, tú que en tiempos fuiste juez de paz, ¿Sabes lo que decía un hombre sabio?
- Sabidurencias.
- Que algún día se nos podrá juzgar por la forma en que tratamos a los animales.
- Entonces yo ya voy bien apañao.   ¿A que sí, Rubio?
- ¡Cómo te va a poner de pelos los pantalones!


jueves, 12 de abril de 2018

Abril


Abril es el mes más cruel: engendra
lilas de la tierra muerta, mezcla
recuerdos y anhelos, despierta
inertes raíces con lluvias primaverales.




«Hace un año me diste jacintos por primera vez;
me llamaron la muchacha de los jacintos.»
— Pero cuando regresamos, tarde, del jardín de los jacintos,
llevando, tú, brazados de flores y el pelo húmedo, no pude
hablar, mis ojos se empañaron, no estaba
ni vivo ni muerto, y no sabía nada,
mirando el silencio dentro del corazón de la luz.




¿Aquel cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín,
ha empezado a germinar? ¿Florecerá este año?
¿No turba su lecho la súbita escarcha?
¡Oh, saca de allí al Perro, que es amigo de los hombres,
pues si no lo desenterrará de nuevo con sus uñas!




La Tierra Baldía
T. S. Eliot
El entierro de los muertos . Fragmentos

sábado, 24 de marzo de 2018

El viaje definitivo.


Hizo de su partida la última y definitiva manifestación de amor. Le dejó ir.

- Márchate. Vete lejos. No vuelvas. Yo aquí me quedo,  alimentando de recuerdos 
 la costumbre maldita de tu ausencia.

Tenía preparada la maleta. La vació de sueños rotos y promesas incumplidas. La llenó con alas apretadas de ángeles caídos.

Al amanecer un arriero encontró su  vieja maleta intacta, apoyada sobre la última grada de la cruz del Caramancho; esa cruz de término que lo mismo da la bienvenida al viajero que regresa como dice adiós al que se aleja. Inmutable, pétrea.

Y entonces  los hombres de la Aldea se asomaron al fondo negro de todos  los pozos.
Los niños recorrieron brincando las últimas callejas. 
Los viejos escudriñaron cuadras y pajares.
Las mujeres rebuscaron entre el olor a membrillos de los sobraos...

Nunca le encontraron.




miércoles, 28 de febrero de 2018

caja nido


Se alquila vivienda o caja-nido para pareja de chichipanes,  pechetes,  herrerillos , petirrojos, etc,  que deseen hospedarse durante el periodo de cría. Cómodo habitáculo para garantizar anidada y libre de cargas hipotecarias. Precio de alquiler:  gratuito en forma de trueque a cambio de compañía y trinos mañaneros.
Se trata de un piso piloto en fase de pruebas. Si funciona se construirán en breve otros tantos, los que sean menester. Situado en el paraje denominado El Curandero, en el término municipal de Aldeacentenera, provincia de Cáceres, Extremadura, España.
 Goza de hermosas vistas  e impresionantes puestas de sol, agua de riachuelo, pozo y comederos. Guarecido de imprevistas situaciones metereológicas adversas y depredadores.  Ojo: No dispone de ascensor.
La imagen que acompaña a esta nota informativa presenta los materiales empleados en su construcción, todos ellos de alta calidad y bajo precio.
La técnica empleada es la reutilización de materiales y  reciclado, en este caso un envase de cartón duro de galletas campurrianas una vez  finalizado el consumo de las mismas, nunca antes.
Para finalizar el acabado tan solo necesita de una mano de pintura impermeabilizante de exteriores que se dará a base de mucílago, pectina o "baba" de opuntia ficus (chumbera, tuna, nopal)  que es un polisacárido complejo compuesto por arabinosa y xilosa, como de todos ustedes es sabido.
Pajarillos interesados pueden pasar a echarle un vistazo cuando gusten.



sábado, 3 de febrero de 2018

Llamo al toro de España


Alza, toro de España: levántate, despierta.
Despiértate del todo, toro de negra espuma,
que respiras la luz y rezumas la sombra,
y concentras los mares bajo tu piel cerrada.
Despiértate.
Despiértate del todo, que te veo dormido,
un pedazo del pecho y otro de la cabeza:
que aún no te has despertado como despierta un toro
cuando se le acomete con traiciones lobunas.
Levántate.
Resopla tu poder, despliega tu esqueleto,
enarbola tu frente con las rotundas hachas,
con las dos herramientas de asustar a los astros,
de amenazar al cielo con astas de tragedia.
Esgrímete.
Toro en la primavera más toro que otras veces,
en España más toro, toro, que en otras partes.
Más cálido que nunca, más volcánico, toro,
que irradias, que iluminas al fuego, yérguete.
Desencadénate.
Desencadena el raudo corazón que te orienta
por las plazas de España, sobre su astral arena.
A desollarte vivo vienen lobos y águilas
que han envidiado siempre tu hermosura de pueblo.
Yérguete.
No te van a castrar: no dejarás que llegue
hasta tus atributos de varón abundante
esa mano felina que pretende arrancártelos
de cuajo, impunemente: pataléalos, toro.
Víbrate.
No te van a absorber la sangre de riqueza,
no te arrebatarán los ojos minerales.
La piel donde recoge resplandor el lucero
no arrancarán del toro de torrencial mercurio.
Revuélvete.
Es como si quisieran arrancar la piel al sol,
al torrente la espuma con uña y picotazo.
No te van a castrar, poder tan masculino
que fecundas la piedra; no te van a castrar
Truénate.
No retrocede el toro: no da un paso hacia atrás
si no es para escarbar sangre y furia en la arena,
unir todas sus fuerzas, y desde las pezuñas
abalanzarse luego con decisión de rayo.
Abalánzate.


Revuélvete.
Partido en dos pedazos, este toro de siglos,
este toro que dentro de nosotros habita:
partido en dos mitades, con una mataría
y con la otra mitad moriría luchando.
Atorbellínate.
De la airada cabeza que fortalece el mundo,
del cuello como un bloque de titanes en marcha,
brotará la victoria como un ancho bramido
que hará sangrar al mármol y sonar a la arena.
Sálvate.
Despierta, toro: esgrime, desencadena, víbrate.
Levanta, toro: truena, toro, abalánzate.
Atorbellínate, toro: revuélvete.
Sálvate, denso toro de emoción y de España.
Sálvate.

MIGUEL HERNÁNDEZ

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