martes, 14 de agosto de 2018

oda al tomate


Pablo Neruda 

ODA AL TOMATE

La calle
se llenó de tomates,
mediodía,
verano,
la luz
se parte
en dos
mitades
de tomate,
corre
por las calles
el jugo.




En diciembre
se desata
el tomate,
invade
las cocinas,
entra por los almuerzos,
se sienta
reposado
en los aparadores,
entre los vasos,
las matequilleras,
los saleros azules.
Tiene
luz propia,
majestad benigna.




Debemos, por desgracia,
asesinarlo:
se hunde
el cuchillo
en su pulpa viviente,
es una roja
víscera,
un sol
fresco,
profundo,
inagotable,
llena las ensaladas
de Chile,
se casa alegremente
con la clara cebolla,
y para celebrarlo
se deja
caer
aceite,
hijo
esencial del olivo,
sobre sus hemisferios entreabiertos,
agrega
la pimienta
su fragancia,
la sal su magnetismo:



son las bodas
del día
el perejil
levanta
banderines,
las papas
hierven vigorosamente,
el asado
golpea
con su aroma
en la puerta,
es hora!
vamos!




y sobre
la mesa, en la cintura
del verano,
el tomate,
astro de tierra,
estrella
repetida
y fecunda,
nos muestra
sus circunvoluciones,
sus canales,
la insigne plenitud
y la abundancia
sin hueso,
sin coraza,
sin escamas ni espinas,
nos entrega
el regalo
de su color fogoso
y la totalidad de su frescura.









miércoles, 13 de junio de 2018

azucenas



Escucho latir el corazón de mi madre
En el cáliz de las azucenas.
Y eso me tranquiliza.
Su fragancia me recuerda 
el olor de su piel 
y de su grifa cabellera. 
Y eso calma mi alma. 
Por eso siguen ahí, junto al pozo 
En el rincón florido del huerto

Como cada primavera.










domingo, 20 de mayo de 2018

la leyenda de la manzanilla

En una isla de manzanilla nacieron cuatro hermanas:
 la Salud, la Fuerza, la Calma y la Paciencia


     Hace mucho tiempo, cuando los Mapuches vivían en las tierras frías del Sur, un puma enorme acechaba constantemente  su poblado. Durante la noche se escondían en sus chozas y al llegar el amanecer no se alejaban demasiado.

     Un día, los niños del pueblo  enfermaron. No comían y tenían dolores de estómago. Como el puma siempre rondaba cerca nadie podía ir a pedir ayuda a otros pueblos vecinos. Una joven mamá, triste porque su hija no se recuperaba, decidió alejar al puma del lugar. Se puso un hermoso vestido blanco, se colgó collares, se colocó brazaletes y una cinta de color amarillo que sujetaba su hermosa cabellera. Esperó a que llegara la noche. 


     Entonces salió al medio del campo y en un lugar muy visible se quedó quieta y en calma. No tuvo que esperar mucho. La ropa y los adornos pronto llamaron la atención del fiero animal, que comenzó a perseguirla.

     La joven madre corrió y corrió, intentando llevar al puma lo más lejos posible. Cuando ya no pudo seguir, desfallecida, se arrodilló y levantó sus brazos agradeciendo a los dioses la ayuda que le había permitido apartar el peligro de su gente. 

   Los dioses quisieron premiarla por su sacrificio y, en el momento en que el puma se abalanzaba sobre ella, la convirtieron en una planta medicinal de pequeñas flores con hermosos pétalos blancos y un radiante disco amarillo en su centro.


   Así fue como los dioses crearon la manzanilla y como los hombres, usando esta planta, curaban a sus hijos, desde tiempos inmemoriales, cuando los Mapuches aún vivían libres en las tierras del Sur.



martes, 24 de abril de 2018

Otra tarde más


 Es una tarde sin cielo en el Curandero. La canícula que sopla de levante se lo ha tragado.
Sólo tierra verde de hierba, habas y flor del romero.
El sol cansado trastumba por el Chaparral. Sentado en la silla de enea, junto al pozo, observas a tu hijo que riega los plantones de las tomateras.

 Un padre que contempla embelesao a su hijo.  No siempre pudo suceder así con todos. La muerte no da tregua. Dichosos nosotros.

- Recuérdame que te limpie un poco esas botas antes de irnos, padre.
- No te dejes fuera el semillero de las lechugas.¡ Qué bonito está el campo…. para pasearlo!

Visita inesperada. Rubio se le acerca prudente pero zalamero. La tarde se viste de caricias. Ni una sola rendija de tu alma está dormida. ¡Has amado tanto!

-Padre, tú que en tiempos fuiste juez de paz, ¿Sabes lo que decía un hombre sabio?
- Sabidurencias.
- Que algún día se nos podrá juzgar por la forma en que tratamos a los animales.
- Entonces yo ya voy bien apañao.   ¿A que sí, Rubio?
- ¡Cómo te va a poner de pelos los pantalones!


jueves, 12 de abril de 2018

Abril


Abril es el mes más cruel: engendra
lilas de la tierra muerta, mezcla
recuerdos y anhelos, despierta
inertes raíces con lluvias primaverales.




«Hace un año me diste jacintos por primera vez;
me llamaron la muchacha de los jacintos.»
— Pero cuando regresamos, tarde, del jardín de los jacintos,
llevando, tú, brazados de flores y el pelo húmedo, no pude
hablar, mis ojos se empañaron, no estaba
ni vivo ni muerto, y no sabía nada,
mirando el silencio dentro del corazón de la luz.




¿Aquel cadáver que plantaste el año pasado en tu jardín,
ha empezado a germinar? ¿Florecerá este año?
¿No turba su lecho la súbita escarcha?
¡Oh, saca de allí al Perro, que es amigo de los hombres,
pues si no lo desenterrará de nuevo con sus uñas!




La Tierra Baldía
T. S. Eliot
El entierro de los muertos . Fragmentos

sábado, 24 de marzo de 2018

El viaje definitivo.


Hizo de su partida la última y definitiva manifestación de amor. Le dejó ir.

- Márchate. Vete lejos. No vuelvas. Yo aquí me quedo,  alimentando de recuerdos 
 la costumbre maldita de tu ausencia.

Tenía preparada la maleta. La vació de sueños rotos y promesas incumplidas. La llenó con alas apretadas de ángeles caídos.

Al amanecer un arriero encontró su  vieja maleta intacta, apoyada sobre la última grada de la cruz del Caramancho; esa cruz de término que lo mismo da la bienvenida al viajero que regresa como dice adiós al que se aleja. Inmutable, pétrea.

Y entonces  los hombres de la Aldea se asomaron al fondo negro de todos  los pozos.
Los niños recorrieron brincando las últimas callejas. 
Los viejos escudriñaron cuadras y pajares.
Las mujeres rebuscaron entre el olor a membrillos de los sobraos...

Nunca le encontraron.




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